La selección española sub-21, dirigida por Santi Denia, vuelve a jugar en este parón de octubre dos partidos de clasificación para un Europeo sub-21 para el que ya está clasificada. Un torneo que va a ser eclipsado por el nuevo invento de la FIFA, el Mundial de Clubes de Estados Unidos.
El conflicto comienza a surgir, ya que ambas competiciones coincidirán en fecha durante cierto período de tiempo. Esto puede generar problemas para algunos clubes que tengan jugadores convocados para la selección sub-21 y que también participen en el Mundial de Clubes.
La pregunta que surge es: ¿es justo que la FIFA priorice un torneo nuevo y experimental sobre una competición establecida como el Europeo sub-21? El Mundial de Clubes tiene el respaldo de la FIFA y cuenta con la participación de algunos de los clubes más importantes del mundo, pero ¿a qué costo?
El Europeo sub-21 es un torneo importante para el desarrollo de los jóvenes futbolistas y ha sido una plataforma para que muchos jugadores se lanzaran a la fama. Sin embargo, con la llegada del Mundial de Clubes, es posible que la atención se desvíe hacia esta nueva competición y se eclipsen los logros de los jóvenes jugadores.
La FIFA debe reconsiderar su decisión y tratar de encontrar una solución que permita a ambas competiciones coexistir sin interferir entre sí. De lo contrario, el conflicto puede generar problemas para los clubes, los jugadores y los aficionados. ¿Qué pasará si la FIFA no encuentra una solución? Solo el tiempo lo dirá.