El entrenador del equipo blanquiazul, Manolo González, no pudo ocultar su frustración y descontento después de la derrota contra el Barbastro. En una entrevista post-partido, González se mostró crítico con el rendimiento de sus jugadores y, en particular, con los suplentes que no han estado a la altura de las expectativas.
"Estoy hasta las narices de regalar", afirmó González, refiriéndose a la constante pérdida de puntos y oportunidades debido a errores y falta de concentración. "Es hora de que los jugadores menos habituales asuman su responsabilidad y aumenten su nivel de rendimiento", agregó.
González hizo hincapié en que la derrota contra el Barbastro no fue solo culpa de los suplentes, sino que todo el equipo debe mejorar su juego y trabajar juntos para alcanzar los objetivos. Sin embargo, es claro que el entrenador espera más de sus jugadores menos habituales y está buscando una respuesta urgente.
La crítica de González no solo se dirige a los jugadores, sino también a la falta de consistencia y cohesión en el equipo. "Es hora de que todos trabajemos juntos y nos esforcemos para mejorar", dijo. "No podemos seguir regalando puntos y oportunidades. Debemos ser más sólidos y consistentes en nuestro juego".
La próxima partido será un desafío importante para el equipo blanquiazul, ya que deberán enfrentar a un rival fuerte y demostrar que han aprendido de sus errores. González y sus jugadores tendrán que trabajar duro para recuperar la confianza y la forma que les permita alcanzar los objetivos que se han propuesto.