La aplicación de consentimiento sexual que ha estado generando polémica en las redes sociales ha sido objeto de críticas y opiniones divididas. Una de las voces que se han sumado a la discusión es la de Rebeca Mariñ, quien ha expresado su tristeza por el hecho de que una mujer sea la creadora de esta aplicación.
La aplicación en cuestión no incluye un consentimiento global, lo que significa que el consentimiento no es un proceso continuo y debe ser otorgado de manera específica y delimitada en cada situación. Esto ha generado críticas y preocupaciones sobre la efectividad y la seguridad de la aplicación para prevenir la violencia y el abuso sexual.
Según algunos críticos, la falta de un consentimiento global podría llevar a situaciones en las que la aplicación no pueda detectar o prevenir la violencia o el abuso, ya que el consentimiento sería limitado a ciertas acciones o situaciones específicas. Además, la aplicación podría no ser capaz de tener en cuenta la complejidad y la sutileza de las relaciones humanas, lo que podría llevar a resultados inesperados o no deseables.
En cuanto a la reacción de Rebeca Mariñ, su tristeza por el hecho de que una mujer sea la creadora de esta aplicación refleja la decepción y la frustración que algunas personas sienten al ver que una aplicación que aparentemente busca prevenir la violencia y el abuso sexual no es lo suficientemente efectiva o segura para lograr su objetivo.
La discusión en torno a la aplicación de consentimiento sexual es un tema complejo y controvertido, y es importante que se aborde con cuidado y sensibilidad. Es importante que se escuchen las voces y opiniones de todas las partes involucradas, incluyendo a las víctimas de violencia y abuso sexual, para encontrar soluciones efectivas y seguras para prevenir estos delitos.
En última instancia, la aplicación de consentimiento sexual debe ser vista como un paso en la dirección correcta, pero es importante que se continúe trabajando para mejorar y perfeccionar la aplicación para que sea lo más efectiva y segura posible para prevenir la violencia y el abuso sexual.