Hacía años que la televisión convencional no despertaba una expectación ni remotamente similar a la de esta semana. Tal vez, es cierto que la televisión se encontraba en un estado de languidez, refugiada en la fidelidad de los espectadores de mayor edad, que seguían viendo los canales tradicionales, pero esta semana ha marcado un punto de inflexión.
De repente, las cadenas tradicionales vuelven a ser relevante, gracias a la 'guerra de las ondas' entre dos programas de máxima audiencia. ¿Y el motivo de esta guerra? La competencia entre dos grandes nombres de la televisión española: David Broncano y Pablo Motos.
David Broncano, que ha sido fichado recientemente por Televisión Española, es uno de los programas más esperados de esta temporada. Su éxito en plataformas de 'streaming' y su capacidad para atraer a una audiencia joven y diversa lo convierten en un factor clave para resucitar la forma clásiva de ver la tele. La pregunta es, ¿puede Broncano hacerlo?
Por otro lado, Pablo Motos es la única gran estrella que brillaba hasta ahora en el firmamento del 'access prime time'. Su programa ha sido durante mucho tiempo líder de audiencia en su franja horaria y su estilo único y divertido ha conquistado a millones de espectadores.
La competencia entre estos dos programas es buena noticia para la televisión convencional. Después de años en declive, las cadenas tradicionales necesitan un impulso para recuperar su audiencia y su relevancia. La 'guerra de las ondas' entre Broncano y Motos puede ser justamente ese impulso que necesitan.
En los próximos días, la audiencia española enfrentará un dilema: ¿Broncano o Motos? La respuesta a esta pregunta definirá la forma en que la televisión convencional se adapte a los cambios del mercado y a las preferencias de los espectadores. ¿Podrá la televisión convencional resucitar gracias a esta 'guerra de las ondas'? Solo el tiempo lo dirá.