El presidente del Gobierno español, Pedro Sańchez, ha asegurado que tanto los estados miembros de la Unión Europea (UE) como la Comisión Europea (CE) deben “reconsiderar” su posición con respecto a los aranceles impuestos a los vehículos eléctricos chinos.
En una rueda de prensa celebrada en la localidad oriental china de Kunshan al cierre de su visita oficial al país asiático, Sańchez instó a los líderes europeos a replantear su estrategia comercial con respecto a China. “Todos nosotros necesitamos reconsiderar (...). No necesitamos una guerra comercial, necesitamos construir puentes entre la UE y China, y lo que hacemos es reconstruirlos”, indicó el presidente español.
La postura de Sańchez se produce en un momento en que la Unión Europea está evaluando su política comercial con respecto a China. Los aranceles a los vehículos eléctricos chinos son uno de los temas más controvertidos en la relación comercial entre la UE y China.
Los defensores de los aranceles argumentan que son necesarios para proteger la industria automotriz europea de la competencia desleal china. Sin embargo, Sańchez y otros líderes europeos han cuestionado la efectividad de esta medida, argumentando que podría tener consecuencias negativas para la economía europea y el medio ambiente.
La decisión de Sańchez de hablar sobre este tema en su visita a China ha generado un gran interés en la prensa internacional. Su llamado a la UE para reconsiderar su posición con respecto a los aranceles a los vehículos eléctricos chinos ha sido visto como un intento de promover una mayor cooperación entre Europa y China en el área del comercio y la energía renovable.
Es probable que la postura de Sańchez genere un debate en la Unión Europea sobre la política comercial con respecto a China. Los líderes europeos deberán evaluar las posibles consecuencias de mantener o eliminar los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, y decidir si es necesario cambiar su estrategia comercial con respecto a China.