Hace unos pocos días leía una información que daba cuenta de las estadísticas de Imanol esta temporada, para concluir que eran los peores números del técnico oriotarra desde que está al frente del primer equipo. Ya sabéis la importancia que yo concedo a este tipo de cómputos, que pretenden encerrar en la cápsula de los números verdades absolutas.
Creo que tiene el valor que tienen, pero atiendo preferentemente a mis propias sensaciones, a mis propias percepciones de la realidad que analizan. Las estadísticas pueden ser un reflejo de la realidad, pero no siempre cuentan la historia completa. Hay muchos factores que influyen en el rendimiento de un equipo y de un técnico, y no siempre se pueden medir con números y porcentajes.
Imanol ha demostrado ser un técnico capaz y experimentado, con una gran visión del juego y una capacidad para motivar a sus jugadores. Sin embargo, la temporada actual ha sido difícil para el equipo, y los resultados no han sido los esperados. Pero ¿es justo juzgar a Imanol solo por las estadísticas? ¿No deberíamos considerar otros factores, como la lesiones de jugadores clave, la suerte en los partidos, y la adaptación a nuevos sistemas y estrategias?
La verdad es que el fútbol es un deporte complexo y multifacético, y no se puede reducir a simples estadísticas. Hay muchos factores que influyen en el resultado de un partido, y no siempre se pueden predecir o controlar. Imanol y su equipo han estado trabajando duro para mejorar y superar los obstáculos, y es importante reconocer y apoyar sus esfuerzos.
En lugar de centrarnos en las estadísticas y los números, deberíamos mirar más allá y considerar la realidad completa. Deberíamos analizar el juego, la táctica, la motivación y el espíritu del equipo. Deberíamos considerar los logros y los desafíos, y cómo Imanol y su equipo han respondido a ellos.
Así que, en lugar de juzgar a Imanol solo por las estadísticas, vamos a mirar más allá y a considerar la realidad completa. Vamos a apoyar al equipo y a su técnico, y a reconocer los esfuerzos y los logros que han tenido. Porque al final, el fútbol es un deporte de pasión y emoción, y no solo de números y estadísticas.