La decepción se apoderó del estadio Pasarón después de que el Marino de Luanco lograra una victoria agónica contra el Pontevedra con un marcador de 0-1.
El partido fue destacado por la poca efectividad del Pontevedra en el ataque, lo que permitió que el Marino de Luanco se llevara los tres puntos a pesar de no tener muchas oportunidades.
La única ocasión clara del Marino de Luanco en todo el partido fue suficiente para asegurar la victoria, lo que puso de manifiesto la falta de profundidad en el juego ofensivo del Pontevedra.
A pesar de la dominación en el medio campo, el Pontevedra no pudo aprovechar sus oportunidades y vio cómo el Marino de Luanco se beneficiaba de su falta de eficacia.
La derrota del Pontevedra no solo supuso la pérdida de puntos importantes, sino que también puso en evidencia la necesidad de mejorar en la creación de oportunidades y la conversión de los goles.
El Marino de Luanco, por otro lado, demostró que la perseverancia y la entrega pueden ser fundamentales para lograr la victoria, incluso en los partidos más complicados.