El periodista y gestor cultural Enrique Bueres ha lanzado su nuevo libro titulado ‘Lo propio y lo ajeno’, publicado por la editorial Renacimiento, en el que pone el foco en un grupo poco considerado dentro del mundo de la cultura: los asistentes a las presentaciones de libros y otros eventos culturales.
En un mercado donde se publican alrededor de 90.000 libros cada año, la competencia por llamar la atención del público es feroz. Sin embargo, solo un puñado de escritores logra destacarse y alcanzar el éxito. Pero, ¿qué hay de los demás? ¿Qué hay de aquellos que asisten a las presentaciones de libros, a las lecturas y a los eventos culturales, pero que nunca están en el centro de atención?
En ‘Lo propio y lo ajeno’, Bueres explora esta cuestión y nos lleva a un viaje por el mundo de la cultura, donde los asistentes a los eventos culturales son los verdaderos héroes. A través de una combinación de investigación y narrativa, Bueres revela las historias de aquellos que suelen estar en la sombra, pero que son fundamentales para el ecosistema cultural.
El libro es una oda a la pasión y la dedicación de los amantes de la cultura, que asisten a los eventos con el objetivo de enriquecerse y de conectarse con otros. A través de las páginas de ‘Lo propio y lo ajeno’, Bueres nos muestra que la cultura no es solo cosa de los creadores, sino que también es fruto del trabajo y la pasión de aquellos que la consumen y la promueven.
En este sentido, el libro de Bueres es un llamado a la reflexión sobre el papel que desempeñamos todos en la creación y el disfrute de la cultura. ¿Somos solo consumidores pasivos, o podemos ser parte activa de la creación y la promoción de la cultura? ¿Cómo podemos apoyar y promover a los creadores y a los eventos culturales que nos gustan?
En resumen, ‘Lo propio y lo ajeno’ es un libro que invita a reflexionar sobre el papel que desempeñamos en la cultura y a considerar a los asistentes a los eventos culturales como parte fundamental del ecosistema cultural. Es un libro que nos hace replantearnos nuestras prioridades y a considerar la importancia de apoyar y promover a los creadores y a los eventos culturales que nos enriquecen la vida.