El técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti, se enfrenta a uno de los grandes desafíos de su carrera al intentar ganar partidos con una estrategia inusual: alineando a solo un defensor puro en el once inicial. En el encuentro reciente contra el Sevilla, el equipo madrileño presentó una formación que sorprendió a muchos, con António Rüdiger como el único zaguero puro en el equipo titular.
Esta decisión de Ancelotti ha generado un intenso debate entre los aficionados y analistas del fútbol. Por un lado, algunos argumentan que esta táctica innovadora puede ofrecer ventajas en terms de creatividad y control del juego, permitiendo al Real Madrid mantener la posesión del balón y presionar constantemente al rival. Sin embargo, otros plantean serias dudas sobre la viabilidad defensiva de esta estrategia, considerando que un solo defensor puede resultar insuficiente para proteger la portería de los contraataques oponentes.
Rüdiger, quienes ha demostrado ser un defensor versátil y experimentado, se vio enfrentado a la tarea de liderar la defensa del Real Madrid prácticamente en solitario. Aunque el jugador alemán ha mostrado una destacada capacidad para adaptarse a diferentes roles y sistemas, la pregunta sigue siendo si esta estrategia puede ser sostenible a largo plazo y en los enfrentamientos más cruciales de la temporada.