La popularización de la actividad en gimnasios y la afición al running por libre o en grupos de amigos han hecho que cada vez más población alcance la cuarentena con cierta costumbre de práctica deportiva habitual. Sin embargo, esto no es lo único que ha cambiado en los últimos años. El gran aumento de carreras populares que permiten el acceso a todos los públicos, sean cuales sean su preparación o experiencia, también han provocado que muchas personas sobre los 40 años que prácticamente nunca habían dedicado tiempo a un entrenamiento físico se precipiten ahora a ello con la ilusión de inscribirse en una competición.
Algunas de estas carreras populares atraen a miles de participantes, muchos de los cuales no tienen experiencia previa en la carrera de larga distancia. Esto puede ser un problema, ya que el entrenamiento para una carrera de larga distancia requiere de un período de preparación y acondicionamiento físico adecuado para evitar lesiones y problemas de salud graves.
Es cierto que el ejercicio físico regular puede tener numerosos beneficios para la salud, especialmente a medida que envejecemos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el cuerpo humano cambia con la edad, y lo que era adecuado para una persona de 20 o 30 años no necesariamente lo es para alguien de 40 o 50 años.
En particular, a medida que envejecemos, el corazón se vuelve menos eficiente en la bomba de sangre, lo que puede afectar la capacidad para realizar ejercicio intenso. Además, los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos y menos flexibles, lo que puede aumentar la presión arterial y reducir la circulación de la sangre a los músculos.
Por lo tanto, antes de comenzar un entrenamiento para una carrera de larga distancia, es importante que las personas sobre los 40 años se tomen el tiempo para evaluar su condición física y su salud en general. Esto puede incluir una revisión médica completa, que puede incluir pruebas de esfuerzo y otros exámenes para determinar la capacidad del corazón y los pulmones para soportar el ejercicio intenso.
Además, es importante empezar con un programa de entrenamiento gradual y gradualmente intensivo, que permita al cuerpo adaptarse al ejercicio físico y reducir el riesgo de lesiones y problemas de salud graves. Es fundamental escuchar al cuerpo y no sobrecargarse, especialmente en las primeras etapas del entrenamiento.
En resumen, aunque el ejercicio físico regular es beneficioso para la salud, es importante tener en cuenta las limitaciones y los cambios que ocurren en el cuerpo humano con la edad. Antes de comenzar un entrenamiento para una carrera de larga distancia, es fundamental evaluar la condición física y la salud en general, y empezar con un programa de entrenamiento gradual y gradualmente intensivo.