Pese a la leve llovizna que precipitó en el momento central del acto, el clima frío no restó presencia en el palco principal a la Reina Madre de la institución, doña Julia Bahamonde. Ella, infaltable en cada celebración, se convirtió en un ejemplo de trabajo y perseverancia con sus más de 90 años de edad.
La Reina Madre, una figura emblemática y respetada en la institución, demostró una vez más su compromiso y dedicación hacia la institución. A pesar de las condiciones climáticas adversas, ella se presentó en el palco principal, dispuesta a compartir con los demás el momento de celebración.
La multitud que se había reunido en el lugar no podía dejar de admirar la entereza y la determinación de la Reina Madre. Su presencia en el palco principal fue un ejemplo inspirador para todos los presentes, y su sonrisa y su entusiasmo fueron contagiosos.
La celebración en sí misma fue un momento memorable, con la institución vestida de tricolor y los pañuelos al viento. La música y los aplausos de la multitud llenaron el aire, y la alegría y la emoción eran palpables en cada momento.
Pero más allá de la celebración en sí misma, la presencia de la Reina Madre fue lo que真正 hizo que el evento fuera especial. Ella es un símbolo de la institución y de sus valores, y su presencia en el palco principal fue un recordatorio de la importancia de la perseverancia y del compromiso.
En resumen, la celebración de la institución fue un momento memorable y emotivo, y la presencia de la Reina Madre fue lo que la hizo verdaderamente especial. Su dedicación y compromiso hacia la institución son un ejemplo inspirador para todos, y su legado seguirá viviendo en la institución durante mucho tiempo.