El Monbus Obradoiro se enfrentó al Fuenlabrada en un encuentro que parecía estar bien encaminado para los locales. Sin embargo, el equipo pecó de una deficiente selección de tiro en el último cuarto, lo que les impidió mantener la ventaja y terminar con la victoria.
En el inicio del partido, el Obradoiro mostró un juego sólido y controlado, lo que les permitió mantener la delantera en la mayoría del encuentro. Los jugadores locales realizaban movimientos precisos y efectivos en la cancha, y su defensa parecía sólida.
Sin embargo, en el último cuarto, todo cambió. Los jugadores del Obradoiro comenzaron a pecar de una muy mala selección de tiro, lo que les impidió anotar durante los primeros minutos. Esta sequía ofensiva se prolongó durante el resto del cuarto, lo que permitió al Fuenlabrada avanzar y tomar la delantera.
El Obradoiro intentó revertir la situación, pero no pudo superar su propia ineficiencia en el ataque. Los jugadores locales se mostraron molestos y frustrados por no poder anotar, lo que aumentó la presión y la ansiedad en la cancha.
Finalmente, el Fuenlabrada logró imponerse con un marcador de 75-79, lo que supuso una derrota dolorosa para el Obradoiro. Los jugadores locales se quedarán pensando en lo que podría haber sido si hubieran mantenido su ritmo y su selección de tiro en el último cuarto.
Este resultado supone un golpe para el Obradoiro, que había mostrado un juego prometedor en la mayor parte del encuentro. Sin embargo, la derrota también puede servir como una lección para los jugadores, quienes deben trabajar en mejorar su selección de tiro y su mentalidad en situaciones de presión.