Los anfitriones le aguantaron el pulso a los campeones en los dos primeros cuartos pero acabaron hundiéndose en un marcador de 63-80. La victoria del Real Madrid se debió a su solidez defensiva y a la efectividad ofensiva de sus jugadores clave.
Desde el inicio del partido, se notó que el Real Madrid venía con la misión de ganar y clasificar a la final. Con un ritmo intenso y una defensa muy efectiva, lograron contener a los jugadores de Gran Canaria y limitar sus oportunidades de anotación.
A medida que avanzaba el partido, el Real Madrid fue aumentando su ventaja gracias a la precisión en los tiros de sus jugadores y a la capacidad para capitalizar los errores de los rivales. La diferencia en el marcador se hizo cada vez más pronunciada, lo que permitió a los visitantes controlar el ritmo del juego y manejar el reloj para asegurar su victoria.
La derrota de Gran Canaria se debió en gran parte a su falta de eficacia en la ofensiva y a la incapacidad para superar la defensa del Real Madrid. A pesar de los esfuerzos de sus jugadores, no pudieron encontrar la forma de romper la barrera defensiva y anotar de manera consistente.
Con esta victoria, el Real Madrid se clasificó para la final, donde enfrentará a Unicaja. Este enfrentamiento promete ser emocionante, ya que ambos equipos han demostrado ser muy competitivos a lo largo de la competición.
La expectativa es alta para esta final, y los fanáticos del básquetbol están ansiosos por ver qué equipo se lleva el tituló. El Real Madrid, con su experiencia y habilidad, es uno de los favoritos para ganar, pero Unicaja ha demostrado ser un equipo formidable con una gran determinación para llevarse el triunfo.