Te imaginas llegar a tu apartamento y encontrar un espectáculo sorprendente en el pasillo. Algo que te haga preguntarte si estás soñando o si la realidad se ha vuelto loca. Esto fue lo que le sucedió a un hombre que regresó a su hogar con la intención de recoger su pizza, pero se encontró con algo mucho más inesperado.
En lugar de encontrar su comida caliente y lista para ser devorada, se encontró con que un grupo de loros habían convertido el pasillo en su propio restaurante improvisado. Los loros se habían reunido alrededor de una caja de pizza abandonada y se estaban dando un festín con los restos de la comida.
El dueño de la pizza se quedó atónico al ver la escena. No podía creer que un grupo de aves hubiera invadido el edificio y se estuviera comiendo su comida. Se sintió un poco decepcionado, pero al mismo tiempo, no podía evitar reírse de la absurdidad de la situación.
Antes de que pudiera reaccionar, los loros se dieron cuenta de su presencia y comenzaron a volar en dirección a él. El hombre se sintió un poco abrumado, pero no se sintió amenazado. De hecho, se sintió un poco honrado de que los loros hubieran escogido su pasillo como lugar para su fiesta.
Después de unos momentos, los loros se calmaron y volvieron a su festín. El dueño de la pizza se quedó observándolos durante un rato, disfrutando de la escena inesperada. Finalmente, decidió que era hora de pedir otra pizza y dejar que los loros disfrutaran de su festín.