La direcciónde Bimbo ya ha puesto fecha de cierre para la planta de Valladolid, lo que supondrá un golpe importante para la comunidad laboral y la economía local. El próximo 31 de diciembre, la planta cerrará sus puertas y se podriá ampliar hasta el 28 de febrero para su desmantelamiento, según ha trasladado este miércoles al Comité de Empresa de la factoría, que tiene una plantilla de 166 trabajadores.
En este sentido, el presidente del Comité de Empresa, Félix Fernández (CCOO), ha asegurado en declaraciones a los periodistas en un receso de la reunión con las responsables nacional y local de recursos humanos y el abogado de la empresa que les han argumentado razones “organizativas y técnicas” para el cierre, nunca económicas porque no se pueden fundamentar. Esto ha generado una gran preocupación entre los trabajadores y sus familias, que se preguntan qué pasará con sus empleos y su futuro.
La noticia del cierre de la planta de Bimbo en Valladolid ha generado un gran impacto en la comunidad laboral y la economía local. Los trabajadores y sus familias se enfrentan a un futuro incierto y buscan respuestas a sus preguntas. ¿Qué pasará con sus empleos? ¿Qué opciones de reubicación o compensación recibirán? ¿Cómo afectará esto a la economía local?
En este contexto, es fundamental que las autoridades y la empresa tomen medidas para minimizar el impacto negativo en los trabajadores y la comunidad. Esto incluye proporcionar apoyo y recursos para la reubicación de los trabajadores, así como la creación de programas de capacitación y formación para ayudar a los trabajadores a adaptarse a los cambios en el mercado laboral.