La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tomado una decisión que ha generado un gran revuelo en la comunidad deportiva y LGBTI. Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, Trump ha decidido vetar la emisión de visados a atletas transgénero que deseen viajar a Estados Unidos para participar en competiciones deportivas.
Esta medida ha sido vista por muchos como un nuevo ataque a la comunidad transgénero, que ya ha sufrido una gran cantidad de discriminación y violencia en el país. La decisión de Trump ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos y deportivas, que argumentan que la participación de atletas transgénero en competiciones deportivas no supone ninguna amenaza para la seguridad nacional o la integridad de los juegos.
La comunidad deportiva internacional ha reaccionado con sorpresa y decepción ante la noticia. Muchos atletas y entrenadores han expresado su solidaridad con los atletas transgénero y han pedido a la administración Trump que revise su decisión. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) y el Comité Olímpico Internacional (COI) también han emitido declaraciones en las que expresan su preocupación por la medida y su compromiso con la inclusión y la diversidad en el deporte.
La decisión de Trump ha generado un gran debate en los medios de comunicación y las redes sociales, con muchos usuarios expresando su oposición a la medida y su apoyo a la comunidad transgénero. La etiqueta #LetThemCompete ha sido trending en Twitter, con miles de personas compartiendo mensajes de solidaridad y apoyo a los atletas transgénero.
Es importante destacar que la decisión de Trump no afecta solo a los atletas transgénero, sino también a la comunidad LGBTI en general. La administración Trump ha sido criticada por su política hacia la comunidad LGBTI, que incluye la revocación de protecciones laborales para empleados transgénero y la negativa a reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.
En resumen, la decisión de Trump de vetar visados a atletas transgénero es una medida que ha generado un gran revuelo y ha sido ampliamente criticada. La comunidad deportiva y la sociedad en general deben unirse para rechazar esta decisión y promover la inclusión y la diversidad en el deporte.