La escuadra de los Venados sigue sumiendo en una profunda crisis que parece no tener fin. Con su últimas derrota ante Mexicali, suman ya 7 reveses consecutivos que han hecho que su situación en la clasificación sea cada vez más complicada.
La pretemporada prometía mucho para esta escuadra, que contaba con un plantel renovado y con grandes expectativas. Sin embargo, la realidad es que no han podido encontrar su ritmo y su juego se ha visto afectado por una serie de errores y lesiones que han debilitado su estructura.
La derrota ante Mexicali fue un golpe duro para el equipo, que no pudo encontrar su forma de jugar y se vio superado en casi todos los aspectos del juego. La falta de creatividad en el ataque y la vulnerabilidad en la defensa han sido las razones principales de su mala racha.
El equipo debe reflexionar y encontrar soluciones rápidas para salir de esta espiral descendente. La temporada no está perdida todavía, pero si no se toman medidas urgentes, la escuadra de los Venados puede verse condenada a una campaña muy complicada.