El Banco Central de la Reserva del Perú (BCR) publicó su Reporte de Inflación (RI) de septiembre, un documento de periodicidad trimestral que ha generado mucha expectación en el mundo financiero y económico. En este informe, la entidad mantiene su proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para este año y el próximo, con un crecimiento del 3,1% y 3%, respectivamente.
Si bien estas cifras pueden parecer prometedoras, hay un dato que llaman la atención: la entidad ha revisado al alza su estimación del déficit fiscal para este año. De acuerdo con el RI de junio, el déficit fiscal se esperaba que fuera del 2,8% del PBI, sin embargo, en el último informe, este porcentaje ha aumentado a 3,3% del PBI. Esto significa que el BCR no espera que se cumpla la meta fijada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para este año.
Esto genera mucha preocupación, ya que un déficit fiscal alto puede tener consecuencias negativas en la economía del país, como la devaluación de la moneda, la inflación y la inestabilidad financiera. Sin embargo, el BCR destaca que, aunque el déficit fiscal será mayor de lo esperado, el país cerrará el año con un déficit fiscal inferior al 4% del PBI, que se registró entre mayo y agosto.
La cuestión es qué se puede hacer para reducir el déficit fiscal y evitar que la economía del país se vea afectada negativamente. Una de las medidas que se han mencionado es la reestructuración de la Petroperú, que ha sido objeto de críticas por su ineficiencia y falta de transparencia.
En conclusión, el déficit fiscal es un tema que requiere atención inmediata y acción efectiva para evitar que la economía del país se vea afectada negativamente. Es importante que las autoridades tomen medidas para reducir el déficit fiscal y garantizar la estabilidad financiera del país.