La ensalada es uno de nuestros platos más socorridos. Aparte, representa una gran opción si queremos consumir vegetales, además de ser una de las mejores maneras de preservar sus nutrientes y fitonutrientes porque el agua de la cocción no ha tenido la oportunidad de destruirlos y de que estos queden diluidos en la misma.
El hecho de que las ensaladas no requieran cocción es una ventaja significativa, ya que esto permite preservar la mayoría de los nutrientes y fitonutrientes de los vegetales. Además, el agua de la cocción no solo destruye algunos de estos nutrientes, sino que también los diluye en la misma, lo que significa que gran parte de los beneficios nutricionales se pierden en el agua de cocción.
Para aprovechar al máximo los beneficios nutricionales de las ensaladas, es importante elegir vegetales frescos y de alta calidad. La lechuga es una de las opciones más populares para ensaladas, ya que es verśátil y se combina bien con una variedad de ingredientes. Sin embargo, no todas las lechugas son iguales, y algunas pueden ser más propensas a perder nutrientes que otras.
Para evitar que tus ensaladas pierdan nutrientes, es importante elegir vegetales frescos y manipularlos de manera adecuada. Aquí hay algunas sugerencias: evita lavar los vegetales con demasiada agua, ya que esto puede disminuir sus nutrientes; evita cortar los vegetales con anticipación, ya que esto puede exponerlos a la oxigenación y disminuir sus nutrientes; y evita mezclar los vegetales con ingredientes que puedan disminuir sus nutrientes, como los ácidos o los calorficos.