Estuvieron casi tres meses sin ganar a comienzos de 2024, una racha que ponía en duda su capacidad para competir en la 1a FEDERACIÓN. La falta de victorias consecutivas generó una gran presión sobre los jugadores y el cuerpo técnico, quienes se vieron obligados a replantear su estrategia y a buscar soluciones para revertir la situación.
A medida que pasaban las semanas, la ansiedad crecía entre los aficionados, quienes comenzaron a cuestionar la efectividad del equipo y su capacidad para alcanzar los objetivos planteados. La prensa especializada no tardó en sumarse a la polémica, analizando cada partido y cada decisión tomada por el equipo, lo que aumentó añadímente la presión sobre los jugadores.
Pero a pesar de las dificultades, el equipo no se rindió. Los jugadores, con el apoyo de su cuerpo técnico y de la directiva, trabajaron arduamente para superar sus debilidades y mejorar su rendimiento. Se realizaron ajustes en la alineación, se mejoraron las tácticas y se aumentó la intensidad en los entrenamientos, lo que finalmente comenzó a dar sus frutos.
La victoria llegó después de casi tres meses de sequía, y con ella, un gran alivio para todos los involucrados. El equipo comenzó a reconstruir su confianza y a creer en sí mismo, lo que se reflejó en su juego y en los resultados. La racha de victorias consecutivas que siguió permitió al equipo recuperar terreno en la clasificación y a olvidar los problemas del pasado.
En conclusión, el inicio de año que parecía destinado a ser un desastre para el equipo de fútbol, finalmente se convirtió en una oportunidad para crecer y mejorar. La capacidad de superar las adversidades y de aprender de los errores permitió al equipo a dejar atrás su mala racha y a enfocarse en el futuro con optimismo y determinación.