La expresión ‘estar en el séptimo cielo’ es una de las frases más comunes en el lenguaje coloquial para describir un estado de felicidad extrema o de satisfacción plena. Pero, ¿de dónde proviene esta expresión?
La respuesta se encuentra en la tradición judeocristiana, específicamente en la visión del apocalipsis de la Biblia. En aquella época, se creía que el universo estaba dividido en siete cielos o esferas concéntricas, cada una de las cuales estaba habitada por un diferente tipo de ángel.
El séptimo cielo era considerado el más alto y el más sagrado de todos, ya que se creía que era el hogar de Dios. Por lo tanto, estar en el séptimo cielo significaba estar en un estado de máxima felicidad y cercanía a la divinidad.
Con el tiempo, la expresión se secularizó y pasó a ser utilizada en un contexto más mundano. Hoy en día, se utiliza para describir situaciones en las que nos sentimos extremadamente felices o satisfechos, como cuando nos enamoramos, nos casamos o alcanzamos un logro importante.
A pesar de que la expresión ha cambiado de significado con el tiempo, sigue siendo una forma elocuente de describir un estado de euforia y felicidad que nos llena el corazón.