Son pocos y pequeños (y así lo reconocen), pero eso no es obstáculo para que los miembros de la asociación Construïm se sientan plenamente comprometidos con el presente y el futuro de su sector y, con la mirada más amplia, de Mallorca y del conjunto de Balears.
En 2018, tres empresas del ramo (Grupo Puma, Ladrillerías Mallorquinas y Poraxa) decidieron su constitución para, entre otras cosas, impulsar al sector y hacerlo crecer. A día de hoy, son 14 las empresas integradas en Construïm (12 en Mallorca, una en Menorca y otra en Ibiza), si bien el objetivo, en este sentido, es alcanzar la veintena.
La asociación Construïm nació con la idea de agrupar a empresas del sector de la construcción en Mallorca y Balears para trabajar juntas y hacer frente a los desafíos que enfrenta la industria. A lo largo de estos años, han trabajado en diversas iniciativas y proyectos para impulsar el crecimiento sostenible y responsable del sector.
Uno de los ejes clave de la asociación es la sostenibilidad. Los miembros de Construïm reconocen la importancia de proteger el medio ambiente y de contribuir al bienestar de la sociedad. Por ello, trabajan en la implementación de prácticas y tecnologías más sostenibles en sus procesos de construcción, como la eficiencia energética y la reducción de residuos.
Además, la asociación también se enfoca en la innovación y la investigación. Buscan desarrollar nuevas tecnologías y materiales que puedan ayudar a abordar los desafíos del sector y a mejorar la calidad de vida de las personas. La colaboración entre las empresas miembros y la universidad y otros centros de investigación es clave para lograr este objetivo.
La visión de futuro de la asociación es ambiciosa. Quieren ser líderes en la industria de la construcción en Mallorca y Balears, y contribuir al crecimiento económico y social de la región. Para lograrlo, trabajan en la creación de alianzas y colaboraciones con otros agentes económicos y sociales, y en la promoción de la formación y el empleo en el sector.
En resumen, la asociación Construïm es un ejemplo de cómo la colaboración y la innovación pueden ayudar a impulsar el crecimiento sostenible y responsable de una industria. Su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y el futuro es un modelo a seguir para otras asociaciones y empresas en la región.