Diplomáticos de la ONU y líderes de diversas partes del mundo se pronunciaron este sábado en contra de los ataques de Israel al Líbano, a raíz de la confirmación de la muerte de Hassan Nasralá, líder del grupo Hezbollah.
La tensión en la región ha aumentado significativamente después de que se confirmara la muerte del líder de Hezbollah, lo que ha desatado una serie de ataques y contraataques entre las fuerzas israelíes y el grupo libanés.
El Secretario General de la ONU expresó su profunda preocupación por la escalada de violencia y pidió a todas las partes involucradas que se calmen y busquen una solución pacífica al conflicto.
La comunidad internacional ha condenado los ataques y ha instado a Israel y al Líbano a que se abstengan de tomar medidas que puedan empeorar la situación.
La situación en la región es extremadamente volátil y se teme que pueda desembocar en una guerra a gran escala si no se toman medidas para reducir la tensión.
La ONU ha prometido trabajar con todas las partes involucradas para encontrar una solución pacífica y sostenible al conflicto y ha instado a la comunidad internacional a que se una para evitar que la situación se descontrole.