Los Mets de Nueva York acababan de salir de una odisea de dos semanas que les puso a prueba en todos los sentidos. Todo comenzó en Atlanta, donde dos juegos tuvieron que ser pospuestos debido a la amenaza del huracán Helene.
Después de un inicio de temporada prometedor, los Mets se vieron obligados a reajustar su calendario y programa de viajes. El primer cambio de planes los llevó a un viaje al norte del país para enfrentarse a los Cerveceros de Milwaukee en un emocionante fin de semana de béisbol.
El equipo se mostró valiente y decidido a superar cualquier obstáculo que se les presentara en el camino. Después de una serie de altibajos y cambios en su itinerario, los Mets finalmente regresaron a su hogar en el Citi Field.
La vuelta a casa fue recibida con entusiasmo por los fans y el personal del equipo. Todos estaban emocionados de tener de regreso a sus héroes después de una larga y difícil odisea. Ahora que han regresado, los Mets están listos para enfrentar los desafíos que les esperan en el futuro.