Luego de la crisis financiera de 2008, varias autopistas de peaje en España quebraron y fueron rescatadas por el Estado en 2017. Según las cuentas de la empresa pública que gestiona estas vías, Seitt, en 2023 obtuvieron un beneficio neto de 16,9 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de 6 (+526%) las ganancias de 2,7 millones de euros que registraron el año anterior.
Es importante destacar que estas nueve vías ya no pertenecen a ninguna empresa concesionaria, sino que están bajo el paraguas de Seitt. Entre ellas se encuentran la AP-7, R-2, R-3 y R-5, M-12, AP-36, la Circunvalación de Alicante y la AP-41.
El rescate de estas autopistas fue muy polémico en su momento, y según un informe encargado por el Ejecutivo autonómico, el cambio de titularidad tendría un sobrecoste de 526 millones. Sin embargo, según Seitt, los ingresos de las nueve vías incluidas en su cartera ascendieron a 91 millones de euros en 2023, de los que 81 correspondieron a peajes, un 7% más que en 2022.
El aumento se debe principalmente a la R-3 y R-5, que cubren la salida de Madrid a Valencia y Extremadura respectivamente, y que obtuvieron unos ingresos de casi 27 millones de euros, un 30% del total, y unas ganancias de 8 millones de euros, la mitad del beneficio que tuvieron todas las autopistas rescatadas.
Por otro lado, la AP-41 sigue siendo el mayor lastre para Seitt, ingresando solo 3 millones de euros en 2023, mientras que la M-12 Eje Aeropuerto de Madrid obtuvo un saldo de 2,7 millones de euros de ingresos y cerca de un millón de pérdidas.
En cuanto a las previsiones para 2024, Seitt apunta a superar los 93 millones de euros en ingresos por la explotación de las autopistas, con un beneficio esperado antes de impuestos de 15 millones de euros.